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DE NUESTRA ARMAS MÁS TRADICIONAL Y NACIONAL (LA FLECHA) AL INTERNET Y LAS REDES SOCIALES.

La JATUK (flecha) junto con la popular JUNAYA (onda) fueron las dos primeras armas, si se puede decir, de orden militar entre los wayuu. Con estas se sostuvieron los primeros enfrentamientos contra los españoles.

Recordemos que la llegada de los españoles a Woumaimpa (nuestra tierra)  fue exactamente a Jepira (Cabo de la Vela), comandados por Alonso de Ojeda el día 24 de agosto de 1499 cuando desembarcaron en tierra firme, así lo afirma Marco Tulio Annicchiarico en su libro “Riohacha perla del Caribe” .

Solo hasta finales del siglo XVII y comienzo del XVIII los wayuu apropiamos las armas de fuego a nuestra cultura, mediante el comercio con los holandeses e ingleses que para esta época ya se habían apoderado de las islas de Curazao y Jamaica. [i] Es así como quedaron registrados en los escritos de los cronistas el popular wayuu, llamado por ellos “Caporinche” quien uso los antiguos mosquetes hoy comúnmente llamados “chopos” que aun se observan oxidados en algunas rancherías, de ahí en adelante podemos mencionar a varios personajes y sus armas de fuego entre los que puedo mencionar algunos que personalmente conocí, y que ya han fallecido y a otros que aun viven y que he escuchado nombrar entre ellos a: Nacho Epinayu y su máuser, Vacilando  Pana y su mágnum 44, Troco y su FAL, Arturo y su M1, Juvenal Paz y su mágnum 357, Joven Wouliyu y su FAL, Kataure y su 44 mágnum, Gaby Barros y su máuser 7MM, y otros más reciente como Motsochon y su AK-47, Kouchirrin y su mágnum 44 heredado de su padre, los Conoconitos y su ejército de hombres y variedades de armas con las que se han enfrentado a los paramilitares en la alta Guajira, y así mismo un sin número de wayuu que mantienen sus armas de fuego.

Es muy necesario entender que el uso de las armas de fuego entre los wayuu, está íntimamente asociado a la defensa territorial, ya que es este el fin por el cual fueron apropiados a nuestra cultura como medio de resistencia ante la avanzada española. Hoy día esta sigue siendo la finalidad de las armas de fuego.

Así como los wayuu del siglo XVII y XVIII entre los que esta “Caporinche” usaron las armas de fuego para la defensa de nuestro territorio hoy día otros wayuu armados lo hacen, así como los Estados- Nación usan en su ejército y policía armas de fuego de ese mismo modo lo hacemos nosotros aun cuando políticamente no actuemos como una colectividad. Es por ello que  el Estado colombino no tienen la autoridad moral para pretender desarmar a el pueblo wayuu cuando en nuestro territorio, ellos no son capaz de garantizar el orden y la paz además de las arremetidas de los grupos insurgentes como los paramilitares y las bandas delincuenciales que azotan nuestro territorio.

El Estado colombiano debe entender que por la  falta de inasistencia por parte de ellos, a los wayuu nos ha tocado con nuestras armas enfrentarnos a los grupos subversivos antes mencionados para garantizar nuestras vidas y mantener nuestra autonomía territorial y cultural.

Paralelamente ante aquellos que están cumpliendo el papel que la historia le ha otorgado a ellos (wayuu armados) existe otro ejercito que cumple con el mismo papel, en otra función y con otras armas, pero con el mismo fin (la defensa y autonomía territorial y cultural), este ejercito es el comandado por los Alaulayus (viejos wayuu) que hoy día yace disperso en Woumaimpa y en gran parte de los estados colombiano y venezolano, a demás del resto del mundo. Este ejercito de jóvenes, estudiantes, lideres y profesionales wayuu hoy dia somos los que permanentemente nos encontramos utilizando, armas como INTERNET y LAS REDES SOCIALES para mostrarle al mundo que existe una Nación Cultural Wayuu a la que me atrevo en lengua llamar “WOUMAIMPA”. Dicha nación es portadora milenaria de un universo cultural y ya estaba creada antes de la llegada de los españoles, pues ya teníamos un territorio, nos regíamos por unas leyes, nos comunicábamos por nuestra propia  lengua y nuestro territorio estaba dividido espacialmente por nosotros mismos, así entre este territorio antes de llegar los españoles, ya existía Akualu (Manaure), Ichitki (Uribia), las serranías de Makuira, Jalala y el cerro de Epitsu (Teta) Suchima (Riohacha) el rio Kalankala (Ranchería) y Amaiceo (Maicao).

Han sido internet y las redes sociales grandes armas para informar al mundo de esta gran resistencia en la hoy aun nos encontramos sumidos los wayuu, y desde ellas también convocamos a encuentros culturales, exponemos nuestro mundo cultural, aprendemos a manejar herramientas que posibiliten nuestra permanencia como etnia, por medio de ellas también estamos al tanto de muchas cosas que tienen que ver con nuestra cultura.

Internet y las redes sociales, hoy día, se han convertido en uno de los disparos más fuertes que hemos acertado los wayuu en nuestra resistencia en contra de los alijunas (no wayuu).

A mi padre, Sócrates Barros, quien me ha enseñado a ser diestro con las armas de fuego y el valor de una hombre.

A mi madre, Cenaida Pana, quien me ha inducido a seguir con la resistencia de la Nación Wayuu, y militar en este nuevo ejército.

[i] AGN (Santa Fe de Bogotá), Colonia. Caciques e indios, legajo 4, fls. 607 al 669.

ATTE: Isaac Barros Pana “Kouchirrin”