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92 publicaciones etiquetadas como Nacion wayuu

Creer en santos e ídolos, es  identificar absurdamente una virtud,  es decir,  una ilusión y una perfección, ósea una imperfección, pues esto incita a confundir la comprensión de la propia pereza y maldad, con la verdad.
Fuente: Hay que dejar los idealismos, y pensar como indígenas, sencillamente

Creer en santos e ídolos, es  identificar absurdamente una virtud,  es decir,  una ilusión y una perfección, ósea una imperfección, pues esto incita a confundir la comprensión de la propia pereza y maldad, con la verdad.

Fuente: Hay que dejar los idealismos, y pensar como indígenas, sencillamente

“ Como podemos sentirnos orgullosos y decir que conocemos nuestra cultura y forma de justicia wayuu, si no nos valoramos y no somos conscientes del valor de nuestros viejos “
Victoria Ballesteros Epinayu / Toya
Reconocida mujer wayuu, fundadora  de Yanama 
y de la Asociacion Akotchijirrawa Portete
Taller de Fortalecimiento del Derecho Propio del Pueblo Wayuu
Libro Sutchiin wakuaipa

“ Como podemos sentirnos orgullosos y decir que conocemos nuestra cultura y forma de justicia wayuu, si no nos valoramos y no somos conscientes del valor de nuestros viejos “

Victoria Ballesteros Epinayu / Toya

Reconocida mujer wayuu, fundadora  de Yanama 

y de la Asociacion Akotchijirrawa Portete

Taller de Fortalecimiento del Derecho Propio del Pueblo Wayuu

Libro Sutchiin wakuaipa

keeralia (Fuego Fatuo) - Hilario Chacin

 

En los cardones viejos allí habita a plena luz del día keeralia (Fuego Fatuo) en forma de iguánidos y de noche sale por las sabanas de la guajira con sus luminarias…que al encontrar con una persona los viola sexualmente sin importarle su género, y ésta queda en gestación que a los pocos meses se le crece la barriga y alumbra animalillos en forma de iguana y muere la persona. A los niños desde muy temprana edad se les inculcaba que andar de noche no era bueno; ya que podían ser victimas del keeralia y los desobedientes que no acataban los consejos de sus padres eran victimas del keeralia, igualmente los ebrios que desafían la noche tenebrosa.

foto de Hilario Chacin

Para los alijunas, un fuego fatuo es un fenómeno consistente aparentemente en la inflamación de ciertas materias (fósforo, principalmente) que se elevan de las sustancias animales o vegetales en putrefacción, y forman pequeñas llamas que se ven andar por el aire a poca distancia de la superficie, se encuentran en los lugares pantanosos y en los cementerios. Son luces pálidas que pueden verse a veces de noche o al anochecer. Se dice que los fuegos fatuos retroceden al aproximarse a ellos. Existen muchas leyendas sobre ellos, lo que hace que muchos sean reacios a aceptar explicaciones científicas, ya que desde antaño las personas han tenido este fenómeno como el alma de un ser fallecido.

Escrito de Hilario Chacin, Historiador wayuu

Hilario Chacin

HEROES ANÓNIMOS - MARIA MAGDALENA RODRIGUEZ: Luchadora Incansable

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MARIA MAGDALENA RODRIGUEZ: Luchadora Incansable


La Guajira, siempre ha sido deponente de la llegada de sus hijos, cuando la señora Lucrecia Rodríguez Uliana, originaria de Sipanao Wüinpümüin (Guajira Oriental) de donde proceden sus abuelos maternos, donde están diseminados los restos de sus antepasados, un lugar fértil apta para sembradíos de todo tipo de vegetales. Con el transcurrir de los años venían emigrando hacia la parte Sur de la Guajira y se instalaron en la comunidad de Walitpana mal llamada Cojoro, ya que Cojoro fue un nombre impuesta por los primeros militares que llegaron a esa zona bautizándola con el nombre de Cojoro y desplazando el nombre originario. Kijolu, era un pozo que hasta recientemente estuvo y que hasta ahora se encuentra dentro del cuartel del ejercito Walir Wayuu.

Cuando Lucrecia sintió los primeros dolores del parto por precaución, se trasladó al Hospital de Paraguaipoa, donde nació una hermosa niña, un 28 de agosto de 1950, y la bautizaron como María Magdalena Rodríguez, cuyo padre fue el señor Nelson Antonio Duran Chacin, hombre fuerte y trabajador del Clan Sapuana originario de Jasaliina.

La niña María, desde su infancia se caracterizó por ser inquieta y progresista, a la edad de los 13 años, ayudaba a sus tíos Nemesio Montiel “Wushojolo” en las labores sociales como la cedulación de la gente de la localidad, de allí heredó esa vena de sensibilidad humana hacia el prójimo. preocupada por su preparación, le pidió a los padres que quería estudiar, fue así como inició sus estudios primarios en la Escuela de San Francisco de Asís en Sinamaica y luego se trasladó a la Escuela Normal de Señoritas en Uribía Colombia donde obtuvo el titulo de Maestra Normalista, regresa nuevamente a Walitpana donde vivió en carne propia la necesidad y padecimiento de sus hermanos wayuu ante la carencia de atención medica lo que motivó a realizar una formación intensiva en enfermería en el Hospital García Clara de ciudad Ojeda donde obtuvo el titulo de enfermera comunitaria. A partir de allí, comienza una ardua labor en las comunidades, prestando sus servicios adhonoren en varias comunidades de la Alta Guajira. Trabajó en el ambulatorio de Porshoure por tres años y dos años en diferentes sectores donde la veían como un medico y no como una enfermera, cada vez que había un enfermo la llamaban enseguida para atender los casos para las dosificaciones ya que debió atender casos que ameritaba la presencia de un médico especialista. 

En 1975 logró incorporarse en el ambulatorio de Cojoro como empleada fija donde prestó servicios por 32 años, hasta el 1 de enero de 2008; cuando sale jubilada, solo le reconocieron su tiempo de servicios cuando ingresó a trabajar en la localidad mencionada. El primer médico que recorrió varias comunidades tales como Aipiapa’a, Porshoure, Cojoro ayudando a la gente fue Luis Guillermo Caldera, padre de Luis Caldera actual alcalde del Municipio Mara, era un médico cirujano que acompañaba a María, fue quien auxilió a los wayuu que estaban moribundos por la encefalitis equina de los años 60 que asoló la Guajira.

El apoyo gubernamental para aquel entonces era nula, solo la Guardia Nacional ayudaba a la gente con algunos medicamentos para remediar el dolor de los pobladores. A raíz de esta tragedia María Rodríguez, gestionó la construcción del ambulatorio en el año 1962 y se logró que el Gobierno Nacional a través del Servicio Cooperativo Público, construyera el ambulatorio. Para María, no le tomaba mucha importancia al salario, sino como una misión encomendada por alguien ante la desidia de las comunidades que cada día se acrecentaba más; fue así como iba ampliando el radio de acción en el problema del agua, las vías de comunicación, el problema de las viviendas, esto conllevó a emprender las luchas tocando puertas ante las autoridades gubernamentales cuyo logro fueron. Jornadas de vacunación periódicas, construcción de varios jagüeyes, instalación de molinos de vientos a través de la cuadrilla del Ministerio del Ambiente, un camión cisterna a través de Obras Públicas que distribuía agua para varios sectores de la Alta Guajira, la gente se conformaba con un poco de agua, que le suministraban una vez por semana y sabían economizarla. Mas tarde logró otro camión cisterna con Corpozulia, más la construcción de 74 viviendas rurales, por la Alcaldía del Municipio Páez.

Con estas luchas sociales fueron pisos fundamentales para que María Rodríguez lograra llegar a ser Concejal Suplente en un solo periodo y dos periodos de concejal principal en los años 1992- 1996 y 1996 a 2000. Estando en el poder logró la creación de la parroquia Alta Guajira con el apoyo del cronista Udón Semprún en 1995. La reparación y ampliación de la Plaza Bolivar obra de la Guardia Nacional, La construcción de la Capilla Nuestra Señora de la Consolata, la construcción de la iglesia y el Ambulatorio de Sichipes, la construcción del ambulatorio y la plaza José Antonio Páez de Aipiapa’a. La biblioteca de la escuela de Cojoro entre otros.


Mientras María Rodríguez, relata sus vivencias se le aguarapa los ojos recordando el sufrimiento de sus hermanos wayuu, y agradece al gobierno nacional por los proyectos y logros alcanzados por esta comunidad impregnadas de una vialidad estable, el servicio de electricidad, el servicio del agua y otros logros meritorios y aún su casa en Walitpana es refugio de amigos viejos y nuevos, investigadores, periodistas personal del gobierno sin distingo de raza credo y color político. Es atenta, dialoga con un castellano fluido, con un bagaje de conocimientos producto de su basta experiencia en la labor social y en campo de la política.

HILARIO CHACIN CRONISTA BINACIONAL - 
Hilario Chacin

Hoy me e fijado que nosotros los jóvenes wayuu

hoy me e fijado que nosotros los jóvenes wayuu nacido en tierra de Alijuna (Maracaibo) hemos dejado que nuestros conocimientos y aprendizajes nos hace salir de nuestro ámbito cultural wayuu , solo recurrirmo al ambito cultural wayuu por necesidad o por experimentar algo, lo digo por esto: un joven wayuu cuanta veces visita a sus abuelas materna o familia en la guajira, pero si se mete en un problema allí si es wayuu allí si busca de respaldo de su abuela y sus tios. Cuanta veces se ha procurado por escribir la historia de su familia, como se formo y que costumbre tiene o le pregunta a su abuela sobre esa historia, pero si un profesor de sociales nos envía a estudiar un hecho corrido en años anteriores allí recurrimos a buscar todo lo referente a eso, hasta e investigar variedades de fuentes… esta es mi Pregunta creeremos que nuestra cultura wayuu se persevera así.. yo por lo cual e venido leyendo todos articulo de este grupo y me siento orgulloso de el porque me va enseñando lo que debemos de hacer para seguir conservando mi cultura wayuu

Carlos Colina

La toma absolutamente pacifica de la plaza “Indio Mara” de Maracaibo

La toma absolutamente pacifica de la plaza “Indio Mara” de Maracaibo fue un acto inspirado en la solidaridad y la justicia, valores que en nuestro pueblo wayuu son una virtud que nos enseñaron a cultivar nuestros abuelos, ayer demostramos que se puede alzar la voz sin el eco del grito, que las palabras sostenidas por la mano fuerte tienen impacto en el corazón, que somos muchos y más los que creemos tal como lo deja claro el Sistema Normativo Wayuu en el dialogo, la palabra, la verdad y la paz, talvez no hayan asistido todos los wayuu, aunque siento que por cada uno de nosotros habían miles, incluso los espíritus de nuestros ancestros rondando para protegernos y darnos fuerza, el esfuerzo de Libia, de David Cáceres para acompañar fue de gran motivación, los familiares de las víctimas estaban allí con el alma destrozada pero exigiendo acciones que aclaren y dignifiquen la vida de un ser humano que ya no está para pena de quienes lo quieren y vieron crecer, muchos medios se acercaron, preguntaron e incluso pude percibir que se asombraron porque lamentablemente los medios de comunicación olvidan el supremo deber que rige el oficio, y en ese desdén se alejan de nuestro territorio, sólo acuden a el cuando la noticia es muy sangrienta y tiene matices de discriminación, pero como la consigna es no rendirse, decidimos ir a Panorama, fue el único medio que no asistió a la convocatoria, allá fuimos y a sus puertas una vez más reclamamos ¡JUSTICIA! Luego los pasos firmes nos llevaron a la Defensoría del Pueblo, fue el momento más duro, porque en cada experiencia suponemos un aprendizaje y el de ayer corrobora que no estamos dispuestos a seguir el consejo de una defensora que ignora que la última recomendación prudente que se le puede dar a un ser humano es ¡cambien su cultura! Cuando escuche las palabras de esa mujer, sentí que el trabajo apenas comienza, porque nosotros tenemos el deber de enseñar y promover nuestra cultura, olvidarla, cambiarla que mal consejo Sra. Defensora, usted necesita urgente mayor formación en Derechos Humanos, y seguiremos desde el Comité para no permitir jamás que otro caso quede impune y se violente al territorio wayuu.

Digamos no a la violencia contra los Wayuu en venezuelaMas información en estos enlaces =https://www.facebook.com/notes/derechos-humanos-de-la-guajira/ind%C3%ADgenas-wayuu-tomar%C3%A1n-plaza-indio-mara-de-maracaibo-para-exigir-respeto-por-la/133017663533188————————————————————————————————————-https://www.facebook.com/photo.php?fbid=536133699753704&set=a.425546050812470.102026.100000712369343&type=1&theater————————————————————————————————————- 

Digamos no a la violencia contra los Wayuu en venezuela
Mas información en estos enlaces =
https://www.facebook.com/notes/derechos-humanos-de-la-guajira/ind%C3%ADgenas-wayuu-tomar%C3%A1n-plaza-indio-mara-de-maracaibo-para-exigir-respeto-por-la/133017663533188
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https://www.facebook.com/photo.php?fbid=536133699753704&set=a.425546050812470.102026.100000712369343&type=1&theater
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ABUNDANCIA EN NUESTRO MUNDO

Disfruto de los olores del mercado popular; aquellos despedidos por los artículos sencillos que pueden, en pequeñas cantidades, saciar tanta necesidad o apetitos de nuestro ser. Nos deslizamos por pasillos tortuosos; estos, como reptiles serpentean, oscilan, circundando nos llevan a cubículos comerciales, pequeños bazares, donde cada negociante brinda amablemente un sinfín de productos, una mercadería lanzando olores que siempre quedarán en la memoria funcional del hipotálamo.

Inspiro, y un grato a olor a fruta madura se deja colar, detecto más intenso el del mango maduro y el del melón; la hoja fresca de la verdura que viajó en la madrugada; flota de pronto el olor a carne de chivo, a frituras provocativas, charcutería; las escamas saltando de las tablas de los pescaderos, junto con las diferentes especies de pescados frescos, traen el aroma de El Caribe hasta mi pituitaria, su olor a sal, a algas marinas, a vida, a horizonte, mmmm… viento tropical que lleva el tambor y el mulataje en la sangre de mis padres.

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Continuamos andando bajo los toldos y sombrillas multicolores, telas que ayudan a sombrear a los retazos de sábanas floreadas y estampas variadas, alternando con figuras de personajes de historieta. Pareciera un mundo espontáneamente creado para entretener a aquellos que no cuentan con algo para leer, o para recordar la historia de las familias de Los Filúos.

Después de comprar lo necesario para comer, queso, arroz, harina de maíz, hortalizas para la ensalada, condimentos, y leguminosas, el compadre me susurra: -falta el “chirrinche”, pa’ que el frío no nos atormente por la noche. Yo respondo animado: -Dele compai, tiene luz verde. Usted es el que conoce la temperatura de su tierra.

Pocos minutos nos distancian de la morada del compadre; Alcaraván, como le dicen sus conocidos y familiares. Llegamos sedientos, los más pequeños salen a recibirnos, saben que algunas golosinas han sido llevadas para ellos. Para las hijas mayores y mi comadre, así como para sus sobrinas y primas, siempre guardo ricuras de la panadería o frutas anheladas por ellas. Todos comemos de estas mientras comentamos los sucesos acaecidos en las semanas que no nos hemos visto. La suave brisa de la tarde se va llevando poco a poco el calor del día y de la faena. Faena que estas gentes realizan gustosas hace miles de años.
“Fé y Alegría”, emisora radial del sector nos regala música de la frontera, alternando con un de vez en cuando: Jalapüshijana waya? (forma wayuu de preguntar por la hora).

Escogemos para sentarnos la orilla de la laguna. Esta protege la retaguardia de la casa de mis compadres. Dos sillas de madera con espaldar reclinado, reciben nuestros miembros cansados. Los cujíes danzan y las palmeras trenzan sus ramas para brindar más agrado aún a la visual que el crepúsculo de La Guajira regala en la hora donde el Sol, ya humilde, deja paso a la reina de la noche.

El estimulo etílico va poco a poco convirtiéndonos en titanes, nos sentimos renovados. Buscamos conversar de lo interesante de la vida, el clima, los familiares de ambos, los sucesos locales.

Ingenuo, le pregunto a Alcaraván: -¿Cómo hace la gente pobre de La

Guajira para avanzar en la vida?

-Compadre! Me responde, -Aquí no hay gente pobre. Todos tenemos nuestros animales, cabras, ovejas, vacas, gallinas y otros. Comemos bien todos los días, aunque se dificulta, en ocasiones, la llegada de algunos artículos, tenemos lo que necesitamos. También, siempre nos sobra el licor, como a los más prominentes de la ciudad. Nuestras mujeres tejen chinchorros y artesanía que pueden ser vendidos o intercambiados por artefactos, enseres u otros insumos. No requerimos más de lo esencial para saciar nuestras necesidades reales.
Admirado por esa respuesta, me adelanto a desentrañar más interrogantes que surgen de un mundo que nos negamos a entender:
-pero veo gentes carentes de vestidos, calzado, y otros materiales para estar bien.

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Alcaraván replica: – eso lo deben necesitar en el mundo urbano que se ha construido para no estar satisfechos nunca, donde las necesidades son ficticias, creadas para mantener un círculo nefasto de explotación de unos por los otros. Mi compadre inspira profundamente, se lleva lo totuma con chirrinche a su boca y continúa: – Lo que si vislumbro es que pronto esa civilización vendrá a nuestro mundo wayuu a raptar la tranquilidad de los que no necesitamos mucho para vivir plácidos, vendrá a convertirnos en esos humanos que lo necesitan todo para vivir infelices.

Luis Carlos Guerrero Pérez

 Luis Carlos Guerrero